Como muchos de vosotros, soy nueva en este mundo de la enseñanza on-line. Me he visto obligada a cambiar mi método de enseñanza debido a las restricciones actuales. Y como vosotros, también estaba preocupada por cómo iba a impartir clases virtuales a grupos de adolescentes. ¿Qué he aprendido este primer mes de clases en directo? Aquí os dejo 4 consejos.

Primero, sé su profesor

Igual que los adultos, nuestros alumnos están atrapados en casa. Tienen un contacto social limitado y sus vidas han dado un giro de 180 grados. Lo que necesitan ahora es una apariencia de continuidad y rutina, y un sentimiento de normalidad. Enfoca tus clases desde el lado humano primero: ¿Cómo puedes conectar con los alumnos? ¿Cómo pueden conectar entre ellos? ¿Cómo podemos ayudarles a tener un descanso mental de todo lo que está ocurriendo?

Demostrándoles que sigues siendo su profesor, que aún te preocupas por ellos como personas, te ganarás su confianza. Cualquier otra cosa que pase en las clases, aunque la mayoría de los medios técnicos no funcionen bien durante la actividad planeada, los alumnos sabrán que todavía cuidas de ellos. Y cuando todo va sobre ruedas (que pasa más a menudo de lo que imaginaste en un principio), podéis sentir que lo habéis conseguido. Habéis gestionado esta nueva situación con éxito, profesor y alumnos, juntos.

No te compliques

No hace falta que uses 18 herramientas tecnológicas diferentes. De hecho, es mejor si no lo haces. Vas a sobrecargar a los alumnos y a ti mismo. Cada herramienta que añadas es un motivo más para que el alumno se pierda. En su lugar, intenta usar únicamente las herramientas que ya conocéis, y quedarte en esa plataforma en la medida de lo posible.

En mis clases con Zoom, usamos bastante el chat, así como las salas para grupos. También utilizo mucho el video, para que sepan en qué parte del libro de texto estamos. Ya habiamos utilizado Quizlet en nuestras clases presenciales. Ahora tenemos actividades de Quizlet para el nuevo vocabulario que aprendemos, y un poco de tiempo para jugar con él en cada clase. Hemos usado Google Docs un par de veces, y algunos compañeros que dan clases en niveles más avanzados lo usan en casi todas sus clases. Pero de momento eso es todo, mientras vamos acostumbrándonos a estas nuevas metodologías.

Incluye variedad

Dicho esto, mi objetivo sigue siendo incluir variedad de actividades y tecnologías en cada clase. Los alumnos trabajan individualmente, en parejas, en grupos o toda la clase en conjunto. Escriben, hablan, leen y escuchan. Algunas actividades son con las cámaras y los micrófonos encendidos, otras son con ellos apagados. También intento incluir algo de movimiento en mis clases siempre que puedo. Por ejemplo, hago que seleccionen objetos de sus casas para un juego de adivinanzas, o simplemente hacemos un descanso para estiramientos. Los descansos son importantes: necesitamos movernos y cambiar de postura para minimizar el riesgo de dolor muscular. Alejar la vista de la pantalla y re-enfocar los ojos para reducir tensión ocular. Y también necesitamos momentos en los que no nos sintamos en constante observación. Yo incluyo un descanso de al menos 5 minutos cada hora.

Ensayo y error

Cuando nos enfrentamos a una nueva situación, es mejor aferrarse a cosas conocidas, que controlas por completo. Una vez que tus alumnos y tú os sintáis cómodos online, ¿por qué no atreverse a intentar algo nuevo en cada clase? Puede ser una nueva tarea o tecnología sobre la que hayas leído, o una nueva función de la plataforma que estés usando. Alternativamente, puedes probar a jugar con una o dos de esas nuevas tecnologías sobre las que has oído hablar.

Trabaja sobre lo que suele funcionar y no te preocupes si hay momentos en los que no lo hace, todos estamos sintiendo cosas ahora mismo, y ¡me sorprendería mucho si todo funcionase a la primera! Espero que tus alumnos entiendan que también estás aprendiendo, sobre todo si eres honesto cuando algo no funciona. Probablemente la frase que más oigo en mis clases últimamente es ‘¡Sandy, estás en mudo!’ (vale, estoy trabajando en su gramática).

Los adolescentes necesitan ver a los adultos afrontando esta difícil situación, explorando las posibilidades y encarando los problemas con la mayor calma posible. Estamos mostrándoles el camino para responder a los cambios, una lección mucho más útil que un nuevo vocabulario o una estricta norma gramatical.

Sandy Millin es Jefa de Estudios en International House Bydgoszcz de Polonia, donde hicieron el cambio a la enseñanza online en marzo de 2020. Es formadora de profesores y redactora de materiales, y suele participar en conferencias. Su twitter es @sandymillin. Su blog es sandymillin.wordpress.com, donde comparte regularmente su experiencia.

Si quieres leer más artículos de blog y consejos para la enseñanza virtual de la serie Supporting Every Teacher, haga clic aquí.

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