Hemos pedido a tres profesores formadores que compartieran con nosotros sus consejos para el desarrollo de competencias para la vida entre sus alumnos adolescentes. En estos vídeos, Emma, Will y Greg nos hablan de comunicación, una de las seis áreas de competencia recogidas en el Marco Cambridge de competencias para la vida.

A veces, puede no ser fácil conseguir que los alumnos adolescentes hablen en clase. ¡Sobre todo, si lo que se les pide es que hablen en inglés! Hasta el alumno más seguro de sí mismo puede sentirse cohibido en otra lengua. De hecho, para los más tímidos, la idea de hablar ante el resto de la clase puede resultar muy intimidatoria.

Es posible que también termines batallando para que no vuelvan a caer en el uso de su lengua materna. El uso de la lengua materna en clase siempre ha suscitado controversia, pero Emma, en nuestro primer vídeo, afirma que puede resultar útil que los alumnos comparen las estrategias de habla que utilizan en su lengua materna con las que utilizan en inglés.

 

1. Comparar estrategias de comunicación

Pide a tus alumnos que se graben en vídeo haciendo un juego de roles en su idioma nativo. Después, pídeles que se graben haciendo el mismo juego en inglés. Por último, tendrán que volver a ver los dos vídeos y comparar su uso del contacto visual, su lenguaje corporal y su fluidez. Los alumnos obtendrán la oportunidad de utilizar las competencias y la confianza que tienen en su lengua materna para mejorar su expresión oral en inglés.

Hay estudios que demuestran que más del 60 % de la comunicación cara a cara es del tipo no verbal. Esta es una gran noticia para los alumnos de idiomas, ya que significa que, aunque no comprendan todas las palabras, sí que pueden adivinar significados y comunicarlos a partir de elementos como la voz, los gestos y el lenguaje corporal.

 

 

2. Adaptar juegos de roles

Para ayudar a los alumnos a tomar conciencia de esas señales no verbales, Will propone que les invites a pensar en algo más que en las palabras cuando se trate de comunicarse. La próxima vez que hagas un juego de roles en clase, en vez de dividir a los alumnos por parejas, añade un observador. Mientras los dos primeros alumnos estén desarrollando el juego de roles, el tercero podrá tomar notas sobre estrategias de comunicación como el tono de voz, el lenguaje corporal y el registro utilizado, que puede ser formal o informal. Al final del juego, el observador podrá compartir sus observaciones con el grupo. Es una buena manera de que los alumnos adquieran una conciencia más profunda de qué lenguaje y qué gestos son apropiados en cada situación.

 

3. Ampliar el público poco a poco

Tener que hablar en público puede intimidar a los adultos, y todavía más a los adolescentes. Además, no todos ellos se sienten cómodos dirigiéndose al resto de la clase. Para ayudarles a ganar confianza, Greg propone que les pidas que hagan una presentación y aumentes progresivamente la cantidad de personas entre el público.

Impón como tarea para casa a tus alumnos que preparen una presentación sobre algún tema concreto. Primero, haz que presenten su trabajo en parejas. Podría tratarse, sencillamente, de una charla en vez de una presentación formal. Después, pídeles que vuelvan a presentar, pero esta vez en pequeños grupos. Ahora podría aumentar algo la formalidad, pidiendo a quien presenta, por ejemplo, que se quede de pie, o bien permitiendo que se le realicen preguntas al final de la charla. Por último, habrán de presentar ante toda la clase. Los alumnos, a estas alturas, habrán tenido ya la oportunidad de practicar y prepararse, y es probable que se sientan mucho más cómodos hablando en público.

 

 

Cómo aplicar estos consejos en clases virtuales

Todas estas ideas son igualmente aplicables en el caso de que estés impartiendo tus lecciones en remoto. A fin de dar a tus alumnos tiempo para hablar, y para evitar que las clases se centren demasiado en el profesor, incorpora a menudo ocasiones para realizar actividades de conversación en pareja o en pequeños grupos, utilizando las salas destinadas a ello.

Los alumnos también podrían dedicar tiempo en casa a grabarse hablando. Podrías pedirles que grabaran un vlog semanal muy breve sobre algún tema o cuestión. Podrían compartir la receta de su plato favorito, enseñaros algún hobby o habilidad o presentaros a la mascota familiar. Es una forma estupenda de ayudar a los alumnos a sentirse conectados con sus compañeros aunque asistan a sus clases en remoto. Además, el tener la oportunidad de grabarse, volverse a ver y volverse a grabar contribuye a que los alumnos hagan verdaderamente suyo su aprendizaje.

Laura Sigsworth

 

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Aprender a entender, preguntar y dar la hora es parte del vocabulario básico que todo estudiante de inglés debe saber. Por eso, es muy útil enseñárselo a nuestros alumnos más jóvenes desde los primeros cursos.

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